viernes, 19 de octubre de 2018

La Catrina


Una creación que se ha vuelto popular es la Catrina, quien representa una mujer esquelética que se encuentra vestida de forma opulenta[1].  Su creador José Guadalupe Posada, fue un ilustrador y caricaturista nacido en Aguascalientes en el año 1852, y que falleció en el año de 1913. Las escenas que presentaba  eran aspectos de la vida cotidiana  donde se buscaba criticar situaciones socio- políticas, destacando los personajes cadavéricos[2]. El personaje femenino cadavérico era llamado por Posadas como Calavera Garbancera. «Garbancera», que refería a las personas que vendían garbanzos, de sangre indígena, que querían imitar la vida del europeo buscando vestirse de forma similar[3]

Se cuenta que la historia de la Catrina, es que, durante el gobierno de Benito Juárez, se comenzó a popularizar textos escritos acompañados de dibujos de cráneos o esqueletos, su propósito era denuncias la situación del país, donde se hablaba de una opulencia y que en la realidad el pueblo estaba muriendo de hambre. La presentación de estos textos se continuo hasta el gobierno de Santana Lerdo de Tejada y Porfirio Diaz, surgiendo una imagen de una mujer cadavérica que llevaba un vestido de gala, bebía pulque, podría montar caballo, y asistía a las fiestas de los barrios. La Catrina nace como una forma de burla a la hipocresía de los políticos y gobernantes, haciendo notar que la vida cotidiana de la gente del pueblo no era tan favorable como se pensaba. 


El termino de Catrina, deriva de catrín, considerado como na persona de la aristocracia, que también se popularizo por el juego de la lotería. A principios del siglo XX, el pueblo ya había adoptado la imagen que se popularizo por la obra muralista de Diego Rivera, Sueño de una tarde de domingo en la Alameda[4], quien se consideraba como “el hijo de Posada[5]. Hoy la “imagen de la Catrina se está convirtiendo en la imagen mexicana por excelencia sobre la muerte, es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de día de muertos a lo largo de todo el país, incluso ha traspasado la imagen bidimensional y se ha convertido en motivo para la creación de artesanías, ya sea de barro u otros materiales, las cuales dependiendo de la región pueden variar un poco en su vestimenta e incluso su famoso sombrero, pero que igual se les ha dado en llamar "catrinas".



[1] Carrillo, Rafael (1992). Posada y el grabado mexicano. INAH, México.
[2] Barajas Durán, Rafael (2009). Posada, mito y mitote: la caricatura política de José Guadalupe Posada y Manuel Alfonso Manilla. México: Fondo de Cultura Económica. ISBN 978-607-16-0075-2.
[3] residencia.gob.mx (2009). «Fue Diego Rivera quien la rebautizó como "La Catrina", no Posada». Archivado desde el original el 21 de junio de 2009.
[4] Jiménez, Arturo (8 de septiembre de 2005). «Desmantela el Fisgón el mito de Posada como un revolucionario». La Jornada.
[5] Pérez Bucio, Érika (19 de enero de 2013). «Rompe “el Fisgón” mito sobre Posada». Fondo de Cultura Económica.

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