domingo, 3 de mayo de 2026

En el México actual, bajo la administración de la 4T, la arqueología ha experimentado un cambio de enfoque impulsado por los grandes proyectos nacionales de infraestructura.


Si tuviéramos que ponerle una etiqueta, hoy predomina una Arqueología de Salvamento Masiva, estrechamente vinculada al desarrollo regional y a la justicia social para los pueblos indígenas.

Aquí te detallo sus características principales:

1. El Salvamento como Motor de Investigación

A diferencia de las décadas pasadas, donde la investigación se centraba en proyectos académicos de largo plazo en sitios específicos, hoy el grueso de la actividad ocurre en el Salvamento Arqueológico derivado de obras como el Tren Maya, el Corredor Transístmico y el AIFA.

  • Recuperación masiva: Solo en el Tren Maya se han registrado más de 66,000 monumentos arqueológicos y se han recuperado miles de entierros y piezas cerámicas.

  • Tecnología de punta: Se ha institucionalizado el uso de tecnología Lidar (escaneo láser), drones y fotogrametría para mapear selvas y túneles en tiempos récord, permitiendo "ver" estructuras bajo la vegetación que antes tardaban décadas en descubrirse.

2. Programa PROMEZA (Mejoramiento de Zonas Arqueológicas)

La 4T ha impulsado el programa PROMEZA, que busca que el beneficio de las obras de infraestructura regrese a los sitios arqueológicos cercanos.

  • No solo se investiga el sitio, sino que se invierte en infraestructura para el visitante (senderos, museos de sitio, servicios), con el fin de detonar la economía local a través del turismo cultural.

  • Ejemplos notables son la apertura de nuevos sitios como Ichkabal en Quintana Roo o la renovación de Palenque y Chichén Itzá.

3. La Arqueología con Rostro Social e Indígena

Bajo la visión de la actual administración (y con miras a la continuidad con Claudia Sheinbaum), la arqueología se entiende como una herramienta de Justicia Histórica.

  • Vínculo con comunidades: Se busca que los pueblos originarios actuales sean los custodios y beneficiarios de los hallazgos, reconociendo que ellos son los descendientes vivos de esas culturas.

  • Soberanía nacional: Se enfatiza la recuperación de piezas que están en el extranjero bajo la campaña "Mi Patrimonio No Se Vende".

4. Debates y Críticas

Como todo proceso intenso, este modelo también enfrenta críticas por parte de algunos sectores de la academia:

  • Velocidad vs. Rigor: Algunos especialistas cuestionan si los tiempos de las obras civiles permiten un análisis profundo de los contextos arqueológicos.

  • Militarización: La participación de la SEDENA en la logística de estos proyectos ha generado un debate sobre el rol que deben tener las fuerzas armadas en tareas de conservación y administración del patrimonio.


En conclusión, hoy la arqueología en México es pragmática, tecnológica y de gran escala, centrada en salvar el pasado para integrarlo al desarrollo económico y social del presente.

¿Qué es un arqueológo? Tres posturas: Jaime Litvak, Alfonso Caso y Jose Luis Lorenzo

Para Jaime Litvak King, una de las figuras más emblemáticas y divertidas de la arqueología mexicana, ser arqueólogo era mucho más que simplemente "desenterrar cosas". Él tenía una visión muy humana y científica del oficio.

Jaime Litvak (Tomado de: http://www.revistascisan.unam.mx/voices/pdfs/7716.pdf)

Aquí tienes los puntos clave de su perspectiva:

  • Un "detective" del pasado: Litvak definía al arqueólogo como un científico que utiliza los restos materiales para reconstruir la vida de personas que ya no están. No se trata del objeto por su belleza, sino por la información que da sobre la sociedad que lo fabricó.

  • La basura es un tesoro: Con su característico sentido del humor, solía decir que los arqueólogos son expertos en "basura antigua". Para él, lo que la gente tiraba (tiestos de cerámica, herramientas rotas, restos de comida) revelaba la verdadera economía y vida cotidiana, a menudo más que los grandes monumentos.

  • La arqueología como antropología: Siguiendo la tradición de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Litvak insistía en que el arqueólogo es, ante todo, un antropólogo que estudia la cultura. Su fin último es entender el cambio social a través del tiempo.

  • Uso de la tecnología: Fue un pionero en introducir la computación y las matemáticas en la arqueología mexicana. Para él, un arqueólogo moderno debía ser riguroso y utilizar todas las herramientas disponibles para que los datos fueran precisos.

  • Divulgación y pasión: Litvak creía que de nada servía el conocimiento si se quedaba en un escritorio. El arqueólogo debe saber contar historias y explicarle a la gente por qué su pasado es importante, de una forma sencilla y amena.

En resumen, según Litvak, un arqueólogo es alguien con la curiosidad de un niño, la rigurosidad de un científico y la habilidad de un narrador para devolverle la voz a quienes el tiempo silenció.

Si Jaime Litvak veía al arqueólogo como un detective de la basura, Alfonso Caso —el gigante de la arqueología mexicana que descubrió la Tumba 7 de Monte Albán— lo veía como el constructor de la identidad nacional.

Para Caso, el arqueólogo no solo estudia piedras; estudia la continuidad de la civilización


Aquí te detallo su visión:

1. El Arqueólogo como Humanista

Para Caso, la arqueología no era una ciencia aislada o puramente técnica. Él creía que el arqueólogo es un humanista cuyo objetivo principal es comprender el espíritu de una cultura. No basta con clasificar una vasija; hay que entender qué pensaba y qué sentía el hombre que la creó.

2. El Rescatista de la Historia "Olvidada"

Caso sostenía que el arqueólogo tiene la misión de darle profundidad histórica a un país. En un México que tras la Revolución buscaba sus raíces, el arqueólogo era quien demostraba que antes de la conquista existían civilizaciones con leyes, ciencia, arte y una organización social compleja.

3. La Arqueología como Herramienta Política y Social

Para él, un arqueólogo es un servidor público. Su trabajo consiste en:

  • Fortalecer el orgullo nacional: Al mostrar la grandeza del pasado prehispánico.

  • Integración indígena: Caso fundó el Instituto Nacional Indigenista (INI) porque creía que no se podía estudiar a los indios muertos (arqueología) sin preocuparse por los indios vivos (antropología social).

4. El Método Riguroso (El "Estratígrafo")

A diferencia de los "buscadores de tesoros" del siglo XIX, Caso impuso un rigor científico absoluto. Para él, un arqueólogo es alguien que:

  • Documenta cada milímetro de tierra.

  • Entiende que el contexto (dónde y cómo se encuentra un objeto) es más importante que el objeto mismo.

  • En resumen, para Alfonso Caso, ser arqueólogo era una misión sagrada para recuperar la memoria de México y devolverle su lugar en la historia universal.

Para José Luis Lorenzo, otra de las figuras fundamentales de la arqueología en México, el concepto de arqueólogo era mucho más estricto y radical que el de sus contemporáneos. Para él, el arqueólogo era un científico social puro.


Aquí te explico su visión:

  • Un científico, no un artista: Lorenzo rechazaba la idea de la arqueología como una búsqueda romántica o estética. Para él, el arqueólogo es un científico que debe aplicar el método científico con un rigor absoluto para generar conocimiento histórico.

  • La arqueología como técnica de la prehistoria: Se especializó en el Pleistoceno y los orígenes del hombre en América. Consideraba que el arqueólogo debía ser experto en geología, climatología y botánica para entender cómo el medio ambiente moldeaba a las sociedades humanas.

  • Enfoque en la cultura material: A diferencia de Caso, a Lorenzo no le interesaba tanto la "grandeza nacional", sino la evidencia física. Para él, el arqueólogo debe analizar los objetos como productos de un proceso tecnológico y social, sin caer en especulaciones místicas.

  • La ética del registro: Fue extremadamente exigente con la metodología de excavación. Sostenía que un arqueólogo que no registra meticulosamente su excavación no está haciendo ciencia, sino destruyendo el patrimonio, ya que una excavación es, por naturaleza, un experimento que no se puede repetir.

  • Función social y política: Al igual que otros grandes de su época, creía que el arqueólogo tiene la responsabilidad de explicar el desarrollo de las fuerzas productivas. Su visión estaba muy influenciada por el materialismo histórico: el arqueólogo estudia cómo el hombre transforma su entorno para sobrevivir.