lunes, 23 de marzo de 2026

El Legado de LA REGIÓN (1951-2026)

Fundado el 1 de marzo de 1951 por el profesor Francisco Tovar Pérez, el periódico LA REGIÓN nació marcando un hito histórico: su primera edición documentó el decreto que elevó a Tula de la categoría de villa a ciudad. Durante más de siete décadas, este medio se consolidó como el referente informativo más antiguo de la zona y uno de los tres con mayor longevidad en todo el estado de Hidalgo.


Evolución y Liderazgo

  • Fundación: Francisco Tovar Pérez dirigió el proyecto por 46 años, combinando el periodismo con su faceta de cronista vitalicio de Tula, poeta y escritor.

  • Sucesión: Tras su muerte en 1996, el legado fue mantenido brevemente por su hijo Daniel Tovar y, desde 1998, por su hija Gabriela Tovar González, quien ha liderado el medio durante los últimos 25 años bajo principios de pluralidad y objetividad.

  • Transición Digital: Al llegar a su 75º aniversario, el periódico anunció el cierre de su ciclo impreso (con 9,661 ediciones en su historial) para migrar totalmente al ecosistema digital a través de su sitio web y redes sociales.


Impacto Regional

El impacto de LA REGIÓN trasciende la mera difusión de noticias; se ha convertido en una institución social y cultural en la zona de Tula-Tepeji por las siguientes razones:

1. Memoria Histórica y Cultura

El periódico ha sido el cronista oficial del desarrollo urbano y social de Tula. Su fundador no solo informaba, sino que preservaba la identidad local a través de la literatura y el estudio de la cultura Tolteca. El reciente libro “Francisco Tovar Pérez, Vida y Obra” es prueba de este valor documental.

2. Cohesión Social y Hábitos de Lectura

Antes de 1951, la población dependía de diarios nacionales o del "boca a boca". LA REGIÓN logró que los habitantes se acostumbraran a leer noticias locales, creando un vínculo intergeneracional donde abuelos, padres e hijos han compartido la misma fuente de información.

3. Resistencia y Profesionalismo

En un entorno donde muchos medios locales han desaparecido por falta de recursos técnicos o económicos, LA REGIÓN ha perdurado por 75 años. Su permanencia ha garantizado un espacio para la libertad de expresión y la fiscalización ciudadana en municipios donde la prensa escrita es escasa.

4. Brecha de Género en el Periodismo

Bajo la dirección de Gabriela Tovar, el medio ha destacado el papel de la mujer en la prensa regional, enfrentando los retos de la modernización tecnológica y la crisis de los medios impresos frente a la inmediatez de las redes sociales. 

Aunque el papel deja de circular, su impacto persiste en el mundo digital, manteniendo vivo el compromiso de informar a la comunidad tulense que lo vio nacer.

A 75 años narrando la historia de Tula 

Hoy celebramos más que un aniversario; celebramos el legado del Prof. Francisco Tovar Pérez y la continuidad de una tradición que nació el 1 de marzo de 1951. Desde aquella primera edición que anunció a Tula como ciudad, LA REGIÓN ha sido el testigo fiel de nuestro crecimiento.

Agradecemos a la Directora Gabriela Tovar González por mantener viva esta flama informativa durante 25 años. Aunque el papel se despide, la verdad y el compromiso migran a la era digital para seguir llegando a sus manos.

¡Gracias por ser parte de estas 9,661 ediciones y por acompañarnos en nuestra nueva etapa en www.laregiontula.com.mx! 

No los desprecies, nunca sabemos como llegaron a la calle. Si puedes ayúdalos.



jueves, 19 de marzo de 2026

¿Por qué es vital la Memoria Histórica?

La memoria histórica es el puente que une quiénes fuimos con quiénes aspiramos a ser. No es un simple ejercicio de nostalgia, sino un acto de identidad y resistencia


He aquí por qué algunos eventos como culturales son tan valiosos:

  • Identidad y Pertenencia: Conocer los rostros, las calles y los documentos del pasado nos ayuda a entender por qué nuestra ciudad es como es hoy. Nos da raíces en un mundo que se mueve demasiado rápido.

  • Aprender del Camino Recorrido: La historia nos muestra los retos que superaron nuestros antecesores. Al documentar sus logros y errores, evitamos "empezar de cero" con cada generación.

  • Justicia y Reconocimiento: Darle un lugar a los archivos fotográficos y documentales es honrar el esfuerzo de las personas que construyeron los cimientos de nuestra sociedad actual, como los fundadores del Colegio Felipe Carbajal Arcia.

  • Pensamiento Crítico: Al contrastar el "ayer" con el "hoy", desarrollamos una visión más profunda sobre el progreso y los cambios que realmente importan para el futuro de Tula.

"Un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, pero un pueblo que la abraza, construye su futuro con sabiduría."

La memoria histórica es mucho más que un simple recuerdo del pasado; es el esfuerzo consciente de los grupos sociales por recuperar, preservar y dar sentido a sus vivencias, especialmente aquellas marcadas por el conflicto, la opresión o el silencio.

A diferencia de la "Historia" tradicional (que busca una objetividad científica y fechas precisas), la memoria histórica es subjetiva, política y emocional. Es el derecho de las víctimas y de la sociedad a saber qué pasó realmente.

Pensadores clave: Entre la Filosofía y la Historia

Varios intelectuales han sentado las bases de este concepto. Aquí dos de los más imprescindibles:

  • Maurice Halbwachs (Sociólogo): Fue el pionero al acuñar el término "memoria colectiva". Sostenía que la memoria no es algo individual, sino que recordamos a través de los grupos a los que pertenecemos (familia, clase social, nación). El pasado se reconstruye desde el presente.

  • Walter Benjamin (Filósofo): En sus Tesis sobre la filosofía de la historia, propuso la idea de "cepillar la historia a contrapelo". Para Benjamin, la historia oficial suele ser la de los vencedores; por ello, la memoria debe rescatar la voz de los "vencidos" para hacer justicia.

  • Paul Ricoeur: En su obra La memoria, la historia, el olvido, explora la tensión entre el deber de recordar para no repetir errores y la necesidad del olvido para poder seguir viviendo en paz.

¿Por qué los antropólogos aman este concepto?

Para un antropólogo, la memoria histórica no está solo en los libros, sino en la cultura viva. Les interesa porque:

  1. Identidad: La memoria es el pegamento de la identidad. Un pueblo que olvida su origen pierde su cohesión.

  2. Oralidad: Muchos pueblos no dejaron registros escritos. Los antropólogos utilizan la memoria para rescatar relatos orales, mitos y rituales que contienen la "verdad" de esas comunidades.

  3. Resistencia: En contextos de colonización o dictaduras, mantener viva la memoria es un acto de resistencia cultural frente a quienes intentan imponer una narrativa única.

¿Cómo construir memoria en un pueblo culturalmente diverso?

Hacer memoria en un lugar con muchas culturas (por ejemplo, con diversas etnias, religiones o lenguas) requiere un enfoque intercultural y participativo. No se trata de crear una sola historia, sino un mosaico:

  • Diálogo de saberes: No impongas un solo método. Organiza círculos de palabra donde los ancianos, jóvenes y líderes de diferentes culturas narren su versión de los hechos.

  • Cartografía Social: Invita a la comunidad a dibujar mapas de su territorio identificando "lugares de memoria" (donde ocurrió un evento alegre, una tragedia o un ritual).

  • Archivos vivos: Más allá de documentos, crea archivos con fotos familiares, grabaciones de voz, textiles o incluso recetas de cocina que cuenten la evolución del pueblo.

  • Monumentos polifónicos: En lugar de una estatua de un solo héroe, busca expresiones artísticas que representen la diversidad (murales colectivos, museos comunitarios itinerantes).

  • Reconocimiento del dolor ajeno: La base es la empatía. Cada grupo debe validar el trauma del otro para construir una convivencia basada en la verdad compartida. La memoria histórica no busca venganza, sino reparación simbólica. Es el primer paso para que una sociedad diversa pueda sanar heridas y mirar hacia el futuro sin fantasmas.

Para muchos, la situación de calle es el resultado de una ruptura en la cadena de la memoria familiar o comunitaria. Podrían decir:

"Ustedes hablan de raíces, pero mis raíces se secaron. La memoria histórica para mí es recordar el nombre del abuelo que trabajó esta tierra que ahora piso descalzo, pero que ya no nos pertenece. El olvido empezó antes de que yo llegara a la calle."




sábado, 14 de marzo de 2026

El espacio social mas importante de Tula: El Jardín de Tula

Hablar del Jardín Municipal de Tula (oficialmente Plaza de la Constitución) es hablar del corazón geográfico y social de la ciudad. Aunque hoy lo vemos como un espacio de descanso y recreación, su historia ha pasado por transformaciones drásticas.

Quiosco de Tula de Allende, 13 de septiembre de 1941.

Desde la fundación de la ciudad "hispana" en 1550, este espacio fue concebido como el Zócalo o Plaza de Armas. Siguiendo las Leyes de Indias, la plaza debía ser el centro de la vida civil y religiosa, flanqueada por la Parroquia y Convento de San José (hoy la Catedral) y los edificios de gobierno. Seguir las Leyes de Indias (específicamente las Ordenanzas de descubrimientos, población y pacificación de las Indias promulgadas por Felipe II en 1573) era básicamente seguir un "manual de urbanismo" obligatorio para todas las ciudades fundadas por españoles en América.

Las leyes ordenaban que las calles se trazaran con regla y cordel, partiendo de la plaza mayor hacia las puertas de la ciudad. Esto creaba una cuadrícula perfecta, similar a un tablero de ajedrez (damero). El objetivo era facilitar la defensa, la ventilación y la organización de los lotes.

La ley dictaba que la Plaza Mayor (el actual Jardín de Tula) debía ser el centro geométrico de la población. No era un parque con árboles al principio, sino un espacio abierto para: El mercado (tianguis) para que los indígenas y españoles comerciaran; Fiestas y celebraciones tanto religiosas como civiles; y justicia a veces se colocaba "la picota" o rollo en el centro para castigos públicos.

Las Ordenanzas de 1573 eran muy específicas sobre qué edificios debían rodear la plaza: La Iglesia en el caso de Tula, la Catedral (Ex-convento de San José). La ley pedía que estuviera en un lugar elevado o prominente para mostrar la supremacía de la fe; Las Casas Reales que eran edificios de gobierno y administración (donde hoy está la presidencia municipal); Los Portales se ordenaba construir portales alrededor de la plaza para que los comerciantes pudieran vender protegidos del sol y la lluvia.

El Antiguo Mercado

A diferencia de hoy, durante siglos la plaza no fue un jardín arbolado, sino un centro de comercio. Allí se instalaba el tianguis y el mercado principal. De hecho, fue hasta la mitad del siglo XX (alrededor de 1949, cuando se inauguró el actual Mercado Municipal) que el comercio se trasladó formalmente, permitiendo que la plaza se transformara en un jardín de esparcimiento.

Tula, Hidalgo: Plaza de Tula (por William Henry Jackson, c. 1888)

El Quiosco: Símbolo y Cambios

El jardín ha tenido al menos tres estructuras centrales importantes: 

  • El primer kiosco: Se dice que tenía un diseño afrancesado o morisco, muy acorde a la época porfiriana.

  • El reemplazo moderno: En décadas pasadas fue sustituido por estructuras más funcionales pero menos ornamentadas.

  • El actual: Sigue siendo el punto de reunión para las "serenatas" y los eventos culturales dominicales. Hoy con diversas pinturas murales que exaltan la cultura prehispánica.



El Quiosco (Foto autor 16 de agosto 2018)


Fuente con unas esculturas que representaba a unos frailes y unos campesinos, las cuales aparecen en una fotografía (década de 1940)
Fuente que se quito y que se impacto en el 2008.


El Teatro al Aire Libre y el Mural

Un hito histórico moderno en el jardín es la incorporación del Teatro al Aire Libre. En este espacio destaca el mural "Tula Eterna" del maestro Juan Pablo Patiño Cornejo. Este mural es fundamental porque narra visualmente la evolución de Tula:

  • Desde la mítica Tollan y los Toltecas.

  • Pasando por la conquista y la evangelización franciscana.

  • Hasta la Tula industrial y moderna de la actualidad.

El Teatro al Aire Libre, obra que se pinto para sustituir el espacio que formaba parte del edificio antiguo del municipio.

Significado Social: El "Asoleadero"

Históricamente, los tulenses han llamado coloquialmente al jardín como "el asoleadero" o simplemente el punto de "dar la vuelta". Es el lugar donde se gestaron las primeras luchas sociales y donde, hasta la fecha, se siente el pulso político de la ciudad.  Se dice que bajo el jardín y las calles aledañas existen túneles que conectaban la Catedral con otras edificaciones antiguas, aunque muchos de estos han colapsado o fueron sellados por las inundaciones y el crecimiento urbano. ¿Tu lo crees?


miércoles, 4 de febrero de 2026

Descubrimiento de la tumba de K'inich Janaab' Pakal en 1952

La historia del descubrimiento de la tumba de K'inich Janaab' Pakal en 1952 es digna de una película de Indiana Jones. El protagonista fue el arqueólogo franco-mexicano Alberto Ruz Lhuillier, y la anécdota más fascinante es cómo un detalle aparentemente insignificante reveló el secreto mejor guardado de los mayas.

Tomado de: https://www.milenio.com/cultura/palenque-abren-exposicion-descubridor-tumba-pakal

A diferencia de las pirámides de Egipto, se creía que las pirámides mayas eran solo bases sólidas para templos, no mausoleos. Sin embargo, en 1949, Ruz Lhuillier notó algo extraño en el suelo del Templo de las Inscripciones: vio una serie de orificios alineados en una de las losas. Al meter un dedo y sentir un hueco debajo, se dio cuenta de que no era tierra compacta. Al levantar la piedra, descubrió el primer escalón de una escalera colmada de escombros, piedras y cal.

No fue un descubrimiento de un día para otro. Ruz y su equipo tardaron tres años en limpiar la escalera. Los mayas la habían rellenado deliberadamente para proteger la tumba. Imagina trabajar en el corazón de una pirámide en la selva de Chiapas, con una humedad sofocante y sin ventilación. Al llegar al fondo, encontraron la tumba con ofrendas y los restos jóvenes sacrificados, lo que les confirmó que estaban a las puertas de algo monumental.

El 15 de junio de 1952, finalmente quitaron la última piedra. Ruz Lhuillier fue el primero en asomarse con una linterna. Su descripción es casi poética: "Mis ojos buscaron el rastro de la luz para mirar el interior... se presentaba como una enorme sala que parecía tallada en hielo, cuyas paredes estaban cubiertas de estalactitas y estalagmitas que brillaban como cristales." Lo que él creía que era una cueva de hielo eran en realidad formaciones de calcio acumuladas durante siglos, y las paredes estaban decoradas con relieves de los Nueve Señores de la Noche (los Bolontiku).

Una de las anécdotas más curiosas es el descubrimiento de un conducto de piedra que iba desde la tumba, subía por toda la escalera y llegaba hasta el templo superior. Los arqueólogos lo llamaron el psicoducto. Se cree que servía para que el espíritu de Pakal pudiera comunicarse con los vivos o recibir ofrendas sonoras desde el exterior mientras su cuerpo descansaba en el sarcófago.

Un dato curioso para cerrar: Alberto Ruz Lhuillier amó tanto este lugar que, cuando falleció en 1979, sus cenizas fueron depositadas frente a la pirámide, para que pudiera custodiar a Pakal por la eternidad.

La tumba del arqueólogo descubridor de Pakal: Alberto Ruz Lhuillier



domingo, 1 de febrero de 2026

Me(tl): maguey o agave

Una palabra(s) del diccionario náhuatl: es me(tl), que se traduce como maguey o agave. En el glifo que presentamos, esta tomado del Códice Mendoza (1541), recto del folio 10.


Este elemento representa la planta de maguey o agave (metl). Se ha tallado a partir del glifo compuesto del topónimo Metepec. Su color es turquesa y rojo, y se ven las raíces. La parte roja de las ramas está cerca de las espinas.

Durante siglos, los nahuas han utilizado el jugo del corazón del metl para elaborar una bebida ligeramente alcohólica (octli), que llegó a llamarse pulque. 

Las espinas de la planta (huitztli) también desempeñaban un papel en las sangrías religiosas. 

En ocasiones, las plantas se colocaban en hileras alrededor de las parcelas agrícolas, sirviendo prácticamente como cercas. Siguen siendo un elemento habitual del altiplano central de México. 

Para otro ejemplo de una planta de metl del siglo XVI, véase el Códice Florentino, Libro 1, folio 40 recto, donde aparece una maceta con octli junto a la planta, que es de color verde.

Este glifo compuesto para el topónimo Metepec consta de dos elementos: una colorida planta de maguey (metl) en la cima de una colina o montaña (tepetl). El maguey es rojo y turquesa, y sus raíces rojas son visibles. La montaña tiene la forma habitual de campana verde bitono, con franjas horizontales rojas y amarillas hacia la base. El sufijo locativo (-c) (como se indica en la glosa) no se muestra visualmente, pero se combina con -tepe- para formar -tepec, un sufijo locativo visual que significa "en la colina" o "en la montaña".


Muchas plantas centenarias tienen un color azul verdoso, lo que podría explicar el uso de la turquesa, además de que estas plantas eran preciadas por el licor que producían. El color rojo de las espinas de maguey recuerda al de las espinas de huitztli. 

Es más, las espinas de maguey se llamaban huitztli y se ensangrentaban en rituales de autosacrificio, lo que sugiere que el color rojo evoca la sangre de los sacrificios.  Este elemento de una espina policromada de cactus o agave (huitztli) ha sido tallado digitalmente a partir del signo compuesto del topónimo Huitztlan. La espiga es vertical, con una punta afilada y espinas adicionales más pequeñas a un lado (a la izquierda). Su color principal es el turquesa, pero los bordes son rojos.


Los testimonios en manuscritos del siglo XVI, mencionan varias espinas provenientes del metl, o maguey (una planta de agave). Otros han sugerido que la espina provenía del cactus biznaga. 

En cualquier caso, estas espinas eran extremadamente comunes en los hogares aztecas, según Bernardino de Sahagún. A menudo se usaban para extraer sangre en rituales de autosacrificio, o se rociaban con sangre. 

Esta espiga o espina es turquesa (el color de algunas plantas de maguey, pero también un color generalmente asociado con la preciosidad) y tiene bordes rojos, lo que sugiere que se ha usado para sangrías. 

Dada su asociación con la sangre, no es casualidad que el verbo náhuatl huitzmana, ofrecer espinas, se refiriera a ofrecer guerreros o víctimas en el campo de batalla. [Véase: John Bierhorst, A Nahuatl-English Dictionary and Concordance to the Cantares Mexicanos (1985), p. 10]. 143.] 

Pero el acto de ofrendar espinas, huitzmanaliztli, también se asocia con la obtención de néctar de maguey para elaborar pulque (vino nuevo), cuando se castraban las plantas nuevas de maguey. [Véase: Anales del Museo Nacional de México, v. 6 (1898), p. 89.] 

Es posible que así huitztli también sirva como sinónimo de pulque. [Véase: Edward Payson Vining, Un Colón sin gloria (1885), p. 762.] Sin embargo, la sugerencia de una espina ensangrentada aquí parece indicar autosacrificio.

Fuente de la imagen, derechos:

Las Bibliotecas Bodleianas de la Universidad de Oxford conservan el manuscrito original, el manuscrito del Arq. Selden. A. 1. Esta imagen se publica aquí bajo la licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 del Reino Unido (CC-BY-NC-SA 3.0).


Notas traducidas de: 

Visual Lexicon of Aztec Hieroglyphs


Harris, Marvin. Bueno para comer (1985 / Edición 2016)

 Marvin Harris, el máximo exponente del materialismo cultural, plantea en Bueno para comer (originalmente titulado The Sacred Cow and the Abominable Pig) una tesis fascinante: nuestros gustos y tabúes alimentarios no son caprichos espirituales o arbitrarios, sino que responden a causas pragmáticas, económicas y ecológicas.



La tesis central: El pragmatismo sobre el símbolo

Harris desafía la idea de que comemos lo que "nos gusta" o lo que nuestra religión dicta por puro dogma. Él sostiene que:

  • Lo que es "bueno para pensar" es primero "bueno para comer".
  • Las culturas desarrollan preferencias por alimentos que ofrecen un alto beneficio nutricional a un bajo costo ecológico y económico.
  • Los tabúes surgen cuando un alimento se vuelve demasiado costoso de producir o representa una amenaza para la supervivencia del grupo.

Los casos emblemáticos

El cerdo "abominable"

¿Por qué judíos y musulmanes prohíben el cerdo? Harris rechaza la explicación de la triquinosis (puesto que otros animales también tenían parásitos).

  • La razón: El cerdo compite con los humanos por el agua y los granos, y no ofrece servicios adicionales (leche, lana, tracción). En el ecosistema deforestado del Oriente Próximo, criar cerdos se volvió un lujo ecológicamente insostenible. El tabú religioso "protegió" a la comunidad de una mala inversión económica.


La vaca "sagrada"

En la India, el tabú de no comer carne de vaca parece irracional ante el hambre. Harris argumenta lo contrario:

  • La razón: Los bueyes son esenciales para arar los campos de los campesinos pobres. Si un campesino se come su vaca durante una sequía, se queda sin "fábrica de bueyes" y pierde su medio de vida para siempre. La religión santifica al animal para garantizar la supervivencia de la agricultura a largo plazo.



El hambre de carne y las proteínas

Harris explica que los humanos tienen un "hambre de proteínas" biológica. Esto explica por qué el canibalismo azteca no era solo un rito, sino una respuesta a la falta de grandes herbívoros domesticables en el Valle de México para alimentar a la élite y al ejército.

Preferencias modernas: Leche y Mascotas

  • Lactofilia vs. Lactofobia: La capacidad de digerir leche en la edad adulta no es solo genética, sino una adaptación en culturas que dependían del ganado y tenían poca luz solar (necesidad de calcio).
  • Mascotas: No comemos perros o gatos en Occidente porque son más valiosos vivos (como compañeros, cazadores o protectores) y porque producirlos para carne sería ineficiente energéticamente en comparación con los herbívoros.


Conclusión: El Balance Coste-Beneficio

El libro concluye que la "irracionalidad" de las dietas ajenas desaparece cuando analizamos el balance de calorías invertidas frente a calorías obtenidas. La cultura es un mecanismo de supervivencia, y la gastronomía es su herramienta logística.

La edición de 2016 mantiene la vigencia de Harris al recordarnos que, ante la crisis climática actual, nuestras decisiones alimentarias siguen siendo, en el fondo, una cuestión de ecología política.

Te interesa la obra:

https://dn721900.ca.archive.org/0/items/harris-marvin.-bueno-para-comer-epl-fs-2016/Harris%2C%20Marvin.%20-%20Bueno%20para%20comer%20%5BEPL-FS%5D%20%5B2016%5D.pdf


miércoles, 28 de enero de 2026

"El patrimonio no es de los arqueólogos, es del pueblo que lo creó y de sus descendientes que hoy lo resguardan."

Roberto Gallegos Ruiz fue un destacado arqueólogo mexicano y una figura clave dentro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), considerado uno de los decanos de la profesión en México. Falleció recientemente, el 27 de enero de 2026. 

Pilastra con la imagen de Tezcatlipoca descubierta por Roberto Gallegos (Foto Proyecto Tula 2010)

Sus contribuciones más relevantes incluyen:

  • ·   Hallazgos en Zaachila: Es ampliamente reconocido por el descubrimiento de las Tumbas 1 y 2 de Zaachila, Oaxaca, en 1962, donde se localizó la famosa Copa de Zaachila (una pieza maestra de la cerámica mixteca).
  • ·       Gestión Institucional: Fue el primer director del Centro INAH Estado de México y dirigió la zona arqueológica de Teotihuacán entre 1989 y 1992.
  • ·   Investigación en Sitios Clave: A lo largo de su carrera colaboró en exploraciones fundamentales en Palenque (junto a Alberto Ruz Lhuillier), Xochicalco y Mixcoac.
  • ·   Labor Académica: Fungió como curador y coordinador de importantes proyectos historiográficos sobre la arqueología de Teotihuacán y fue homenajeado en múltiples ocasiones por su trayectoria en el Museo Nacional de Antropología. 

 


El Gran Hallazgo de Zaachila (1962) 

 Bajo la petición de la comunidad local, Gallegos exploró el área conocida como "El Cerrito" en Oaxaca. En donde logro descubrir:

  • ·  Tumbas 1 y 2: Sus excavaciones revelaron estas cámaras funerarias del periodo Posclásico (hacia el 1000 d.C.). En la Tumba 1, encontró relieves de estuco que representaban a personajes como el "Señor Nueve Flor" y el "Señor Cinco Flor", así como figuras de búhos y seres semidescarnados.
  • ·  La Copa de Zaachila: El objeto más icónico recuperado es una copa polícroma con un colibrí posado en el borde, considerada una cumbre de la cerámica mesoamericana.
Este descubrimiento probó físicamente la estrecha relación y convivencia entre las culturas zapoteca y mixteca en el valle de Gallegos Ruiz siempre mantuvo un compromiso moral con el pueblo de Zaachila, impulsando hasta sus últimos años la creación de un museo de sitio para que las piezas regresaran a su comunidad de origen. 

Trayectoria en Teotihuacán

Su paso por la Ciudad de los Dioses no fue solo de campo, sino de gestión y preservación ya que fue:

  • ·   Director de la Zona (1989-1992) en donde administró uno de los sitios más complejos del mundo durante un periodo de intensa presión urbana y turística.
  • ·   Labor Documental que coordinó la creación de la Antología de documentos para la historia de la arqueología de Teotihuacan, una obra de referencia que recopila informes históricos desde el siglo XIX para investigadores actuales.

Trayectoria en Tula, Hidalgo

El arqueólogo Roberto Gallegos Ruiz realizó importantes trabajos de exploración, preservación e investigación en la zona arqueológica de Tula, Hidalgo. 

Aunque no dirigió las excavaciones principales que descubrieron los Atlantes (esas fueron lideradas por Jorge R. Acosta en los años 40 y 50), la labor de Gallegos, se centró en realizar trabajo en Tula en la década de 1980, específicamente entre 1983 y 1988, como parte de las temporadas de investigación del INAH en el sitio.

Contribuyó significativamente a la historiografía y la conservación del sitio, que había estado expuesto por décadas. Su trabajo ayudó a sentar las bases para proyectos posteriores en las pirámides B y C, y el Palacio Quemado.

En este proceso fue el descubridor de una importante pilastra donde se observa la imagen de Tezcatlipoca.

Decano de la arqueología mexicana. Se le recordara por sus descubrimientos y logros.  Una frase que le escuche en varias ocasiones es: "El patrimonio no es de los arqueólogos, es del pueblo que lo creó y de sus descendientes que hoy lo resguardan."

El Legado de LA REGIÓN (1951-2026)